Es sorprendente encontrar en grandes urbes como Los Ángeles o Nueva York enormes edificios abandonados que no son sino la terrible y triste sombra de lo que fueron un día. Impresionantes estructuras de décadas, incluso siglos, de antigüedad, han sido olvidadas por el hombre y se han ido consumiendo lentamente con el paso del tiempo.

Este es el caso, por ejemplo, del Cementerio Mount Hope, en Rochester (New York), construido en 1.800 y entre cuyos límites se pueden encontrar tumbas más antiguas que el propio cementerio en sí. Pues resulta que la capilla que allí se encuentra hace mucho ya que ha sido abandonada a su destino, y éste parece empeñado en destruir toda la historia que guardan sus cimientos. Es curioso pues el resto del cementerio sí que está operativo e incluso tiene una página web.

Lugares abandonados

Otro lugar digno de mención es la Penitenciaría Western, situada en Pittsburgh, Pensilvania, que lleva en pie desde hace más de un siglo pero que, hace unos años, fue cerrada. Hoy en día está funcionando de nuevo pero mínimamente; sólo acoge internos con graves problemas de drogas o alcohol. Sus colosales instalaciones ya, hoy en día, un grito desesperado reclamando numerosos arreglos.

Lugares abandonados

Pero volvamos a Nueva York, concretamente a Lacawana, donde también encontramos la Bethlehem Steel Company, dedicada antiguamente a la siderurgia, y que llegó a ser la segunda mayor fábrica de acero de todo Estados Unidos, siendo muy demandada en la construcción tanto de vagones de ferrocarril, como de puentes, como de las poderosas estructuras de los acorazados de la II Guerra Mundial. Nada que 150 años estuvo funcionando hasta que la empresa se declaró en bancarrota y tuvo que cerrar. Imaginamos que la contaminación que genera ha de ser elevada.

Industria de acero en lacawana

Más terrible aún resulta ver la decadencia de un edificio que, bastante cerca del centro de la ciudad de Nueva York, pasó de ser de gran utilidad social a convertirse en ruinas. Una antes gran casa, luego transformada en hospital, construida en el siglo XIX y que fue en su día lugar de ingreso de los veteranos de la Segunda Gran Guerra Mundial y que, más tarde, allá por los años 50 del siglo XX, fue uno de los primeros centros para el tratamiento de la drogadicción, ya hoy es un lugar solitario. Está situada en la North Brother Island, la cual no tiene sino unos 20 acres de superficie, (algo así como 8 hectáreas cuadradas).

Lugares abandonados

Es una pena que, en vez de tanto construir sin control, no se aprovechen las estructuras y edificios que ya están en pie. O que, si ya no es posible su uso, se reutilice el espacio que ocupan, por ejemplo, construyendo edificios nuevos o lugares de ocio. Esto sin contar el elevado precio que está pagando nuestro medio ambiente ante tanta dejadez.

¿Tú que opinas al respecto?

Vía: weburbanist.com


Via: locuraviajes.com/blog

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