FESTIVAL DE ÓPERA
Los amantes incondicionales de la ópera tienen todos los años, en la época estival, una cita obligada al tiempo que placentera para poder disfrutar de este género al aire libre, concretamente al aire libre de las zonas verdes de Sussex, en Inglaterra. Hablamos del consolidado festival de ópera de Glyndebourne.

Glyndebourne es precisamente el nombre que recibe la casa de campo que acoge desde 1934 esta cita musical de ópera.

Para acudir a Glyndebourne no basta sólo con hacerse con una entrada, ardua tarea que merece una antelación de alrededor tres meses, sino que además hay que comprar o alquilar un esmoquin y preparar una cesta de merienda.

Allí se han tocado y se siguen tocando óperas tan famosas y de renombre como Fígaro y Così fan tutte, de Mozart; L’incoronazione di Poppea, de Monteverdi; Arabella, de Strauss, o el Sueño de una noche de verano, de Benjamín Britten. Un lujo indudable para los sentidos.


Aparte de la música, los concurrentes tienen otra cita, más amable si se quiere, en el propio prado que invade de verde la zona del festival. La cita no es otra que un picnic , cuyo lugar exacto se sitúa en frente de la residencia del hijo de los fundadores de este festival de ópera.

Como cualquier paisaje bucólico, aquellos que tantos versos y palabras han inspirado a lo largo de la historia de la Literatura, los animales, que pastan tranquilos y libres, son también protagonistas de este encuentro musical.

Foto: Wolfiewolf


Via: www.dondeviajar.es

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