lagranmurallachina.jpgChina es un destino muy usual en los últimos años para vacaciones zen y rutas culturales. Con mil trescientos millones de habitantes distribuidos en un territorio que es casi veinte veces nuestra querida España, es necesario elegir bien el lugar al que vamos a ir. Porque hay oferta para todos los gustos: los urbanícolas juerguistas se encontrarán en ciudades muy modernas como Hong Kong o Shanghai dónde la juventud china marca su ruptura con la generación anterior, más tradicional. Los enamorados de las piedras antiguas tienen que ir al centro de China para visitar las civilizaciones de Xi’an o Pingyao.

En China abundan lugares naturales espléndidos como Yunnan, una provincia al lado del Tíbet muy fértil donde veremos los arrozales ondular las colinas. En ese mismo lugar descubriremos curiosidades naturales que nunca antes habréis imaginado: el monte de la bella durmiente, el bosque de piedras o la cueva de la flauta de caña. Hay que admirar lugares gigantescos que parecen no haber sido construidos por hombres pero que van de acuerdo al tamaño del país: la Gran Muralla China, el palacio de verano o el gran buda de Leshan.

Estudia la historia del país gracias a los monumentos más emblemáticos como Tiananmen en Pekín. Descubre los formidables museos de Pekín y Hong Kong que cuentan la historia de China desde la noche de los tiempos gracias a una museografía de lo más sofisticado. También es posible seguir los rastros de los diferentes emperadores que ha tenido China, desde la antiga capital Xi’an hasta la ciudad prohibida, instalada en la capital desde 1421, Pekín.

De paso podrás iniciarte en la cultura china practicando tai-chi en los parques, bebiendo té negro o jugando al go en una terraza a la sombra. No dejes de probar la auténtica y única gastronomía china: arroz, tallarines, pato, escorpiones, queso fundido o huevos de vaya usted a saber qué animales.

En China te esperan momentos inolvidables, merece la pena recorrer los cien mil kilómetros que nos separan. Puedes reservar viaje a China ahora mismo, no es bueno esperar demasiado ya que el país se está occidentalizando cada vez más gracias a un crecimiento económico sin precedentes. Esperemos que guarde su patrimonio cultural el mayor tiempo posible.

Foto: Diario de un viajero

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