Argentina, la tierra del tango, del mate y del acento que enamora tiene reservada para ti una de las visitas más inolvidables que puedas realizar en todo tu vida como viajero: El Parque Natural del Iguazú. Seguro que nunca has sentido tan de cerca la belleza de la naturaleza en estado puro. ¡Prepara tu cámara! Tendrás ante ti más de 67.000 hectáreas repletas de maravillas.

iguazu.jpgEste Parque, situado en la provincia de Misiones y considerado Patrimonio Natural de la Humanidad desde 1984, está caracterizado por su gran diversidad biológica. En el centro de la selva subtropical emergen cientos de cataratas que maravillan a todos los turistas.

Antes de disfrutar plenamente de ellas tienes que ser consciente de su importancia. Serás más consciente de su valor y riqueza a medida que seas participe de su emocionante historia. Estas cataratas se originaron hace más de 200 mil años en un lugar conocido actualmente como el “Hito de las Tres Fronteras”, donde confluyen el río Iguazú y el Paraná. Una falla convirtió la desembocadura del río Iguazú en una abrupta cascada de 80 metros de altura. Esta primera cascada evolucionó dando lugar a dos grandes arcos de 2700 metros de extensión.

Cabe destacar la Garganta del Diablo, absolutamente sensacional. Desde Puerto Canoas, se puede observar en todo su esplendor. La Garganta del Diablo está formada por una gran cantidad de saltos. Estos, unidos a la magia de los juegos visuales que provoca la luz ofrecen un espectáculo digno de ver. Una maravilla natural dentro de otra maravilla natural. Esta luz solar provocará además decenas de arco iris a nuestro paso.

Existen varios modos de conocer las Cataratas del Iguazú. Si prefieres verlo de un modo más tranquilo, sobre tierra firme, puedes realizar la excursión a pié a través de las actividades de senderismo preparadas.

Si eres un poco más atrevido puedes optar por vivir esta experiencia del modo más impresionante: a bordo de una lancha. Con las cataratas sobre tu cabeza, sintiendo el viento en tu rostro tu visita será aún más apasionante y podrás contemplar las cataratas en todo su esplendor. Eso sí, la descarga de emociones y lo ajetreado de la aventura, hará que cuando vuelvas a tu hotel duermas de un tirón. Y a la mañana siguiente a seguir recorriendo la magia de un país por descubrir.

Foto: Ricardo Martíns.

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