Madagascar, la cuarta isla más grande del mundo es por su situación y características uno de los destinos más fascinantes que pueda vivir un turista. No en vano es uno de los lugares con más patrimonio ecológico del planeta lo que lo convierte en un viaje soñado para los viajeros con sed de aventura.

madagascar.jpgA pesar de su gran potencial turístico Madagascar no es precisamente un destino masificado. El motivo es que aquí no hay grandes lujos, estupendas conexiones aéreas internacionales o modernas carreteras. Madagascar es un destino para personas a las que no les importe cambiar esto por la posibilidad de vivir una experiencia singular, única e inolvidable. Además los malgaches son siempre encantadores con los visitantes. La simpatía se respira en cada rincón y eso es algo que no se encuentra en todos sitios. Hoy recorremos uno de sus principales atractivos: sus parques naturales.

Nadie dudaría de que Madagascar es un sitio ideal para el turismo ecológico. Los turistas tienen a su disposición nada menos que cincuenta áreas protegidas entre reservas y parques naturales. A lo largo de estos paraísos verdes podrás encontrar nada menos que 12.000 especies de plantas y flores y todo tipo de fauna como reptiles, camaleones, ranas, insectos y aves. Vamos a recorrer uno de sus parques más atractivos: el parc National de Ranomafana. Todo un mundo por explorar.

El parc National de Ranomafana situado aproximadamente a 60km al noreste de Fianarantsoa regala al visitante más de 41.000 hectáreas de colinas cubiertas de selva pluvial. Una autentica belleza natural en la que además podrás encontrar más de 29 especies de mamíferos, más de cien aves y multitud de reptiles. Si eres amante de las mariposas aquí disfrutarás como un niño.

Helechos, palmeras, orquídeas, plantas medicinales, carnívoras y matorrales de bambú gigantes te harán contemplar flora que nunca antes habías visto. No te pierdas el Mirador Bellevue o la apasionante excursión nocturna que permite ver los más pequeños de los lémures. Puedes incluso alojarte en algunos de los hoteles disponibles como, por ejemplo, los boungalow o los hostales en Madagascar. El período mejor para visitar el parque es entre abril y octubre; en los otros meses barro y lluvias obstaculizan mucho la visita.

Foto: Belgian Chocolate.

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