Una ciudad en medio de la selva. Un espacio `para soñar y disfrutar de esos viajes singulares y emocionantes que se antojan diferentes a todo lo que hemos hecho hasta ahora. Así te sentirás en Manaos, uno de los lugares más mágicos de Brasil. Acompáñanos a este paraíso. Alojarse en este rincón del mundo es todo un privilegio.

Manaos es la capital del estado de Amazonas. Su fama mundial le viene de aquellos tiempos en que fue la reina del caucho y lo exporto a todo el mundo. Pero más allá de motivos comerciales Manaos es un autentico destino de culto para el viajero, una especie de libro cerrado repleto de magnificas y variopintas aventuras por descubrir que se irá abriendo poco a poco.

La estrella de Manaos es su magnífico muelle flotante, alrededor del cual se extiende la zona antigua y el área comercial, punto activo del turismo en la ciudad. Lo más increíble de todo es encontrar multitud de restaurantes y tiendas sobre el río Negro, montados encima de balsas que se conectan entre sí a través de pasarelas. Es realmente curioso asistir a este peculiar espectáculo.

Bien diferente aunque igualmente admirable es la estampa que hallaremos a 100 kilómetros de Manaos donde las islas Anavilhanas nos muestran la cara más fascinante del Amazonas. Estas islas dan lugar a uno de los archipiélagos fluviales más grandes del mundo. No hay palabras para describir lo que contiene este lugar: más de 2000 tipos de peces diferentes, escarabajos del tamaño de una mano, nenúfares sorprendentes, peces de tres metros de longitud,… Increíble.

Te proponemos ahora tres alojamientos interesantes donde alojarte cuando viajes a este paradisiaco rincón del mundo. Uno de ellos es el hotel Tropicana Manaus, ubicado en la playa fluvial de Ponto Negra. Igualmente fascinante es el Nature Safaris que ofrece dos modalidades de alojamiento: una en la ciudad y otra en la jungla.

Otra opción es instalarse en el hotel Ariaú Amazon Towers. Situado en el corazón de la selva, este original lugar invita a los huéspedes a dormir sobre el río Ariaú y a trasladarse a través de pasarelas rodeadas de árboles. Será una experiencia alucinante.

Foto: Ametxa.

Anuncios