Si te preguntan ¿Te gustan las flores? Seguramente responderás: “¡Claro! ¿A quién no?”. En cambio si lo que te preguntan es ¿Te gusta comerte las flores? En esta caso seguro que tu respuesta cambia o, al menos, tardas más en pensártela. Hoy queremos adentrarnos junto a ti en el extraordinario mundo de la gastronomía original. ¿Quién sino las costumbres japonesas podrían acompañarnos en esta aventura? Seguimos mostrándote la cara más peculiar de uno de los países que más curiosidad suscitan en todo el mundo. Si te alojas en algún hotel en Japón no dejes pasar la oportunidad de probar esta singular y deliciosa experiencia.

Las flores se incorporan a las mesas japonesas con la misma naturalidad con que en los países occidentales se consume la lechuga. Es cierto que la cocina innova en todo el mundo, que continuamente asistimos al intercambio de tendencias gastronómicas y vamos incorporando nuevas creaciones en las mesas de todos los países. En nuestro país hay muchos restaurantes donde encontrar platos que incorporen flores y del mismo modo esta práctica se hace presente en eventos importantes celebrados anualmente como el famoso “Madrid Fusión”. Incluso países europeos como Italia cuentan con platos típicos creados a partir de flores. Italia ofrece a sus visitantes flores de zapallo rellenas o fritas en buñuelo.

Sin embargo, no es habitual que el ciudadano de a píe de los países occidentales lleve a su casa flores para incorporarlas a su dieta diaria. En Japón los más famosos son los crisantemos que se venden en los supermercados en bolsitas. Pueden consumirse en vinagre o fritos o bien usarse como decoración junto al sashimi.

En el caso concreto del crisantemo nos toparemos con un sabor fuerte con tendencia a amargar que debe compensarse mezclándolo con otros ingredientes del plato. Al principio puede chocar, sobre todo a estómagos occidentales pero lo cierto es que, una vez que se acostumbran son muchas las personas que no apuestan por incorporarlo en sus platos.
No obstante puedes encontrarse otras flores comestibles, muchas de ellas con un sabor mucho más suave, otras con un parecido muy similar a una verdura. La caléndula, el jazmín, las orquídeas o las rosas son otras propuestas que encontrarás. ¡Bon appeétit!

Foto: Beauty addict.

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