El municipio de Santa Ana es posiblemente el más turístico de la isla de Martinica. Este éxito se debe a las magníficas playas que bañan su costa, comenzando por la más famosa de todas: la playa de las Salinas. Pero Santa Ana también dispone de otras riquezas naturales que nos exigen quitarnos el bañador para ponernos un calzado cómodo con el que examinar esa zona de la isla.

Porque aunque posiblemente hagas realizado el viaje a Martinica por las playas, es importante que te des un paseo por el centro del pueblo, que ha sabido conservar todo su encanto pese al desarrollo turístico. Al recorrer las callejuelas peatonales, descubrimos fachadas coloristas de viviendas. Santa Ana posee también una bonita iglesia y un mercado muy animado, que se celebra todas las mañanas.

El municipio de Santa Ana se enorgullece de poseer una de las más bonitas playas de las Antillas Menores: la playa de las Salinas. Rodeada de altos cocoteros, se corresponde perfectamente con la imagen paradisiaca que se tiene de Martinica. El millón de visitantes que pasea cada año por sus arenas puede dar buena cuenta; aguas transparentes y tranquilas ideales para unas vacaciones en familia.
Más al Norte, se dibuja un paisaje lunar, bien diferente de la magnífica plata de las Salinas. La Sabana de las Petrificaciones es una amplitud desértica, desprovista de vegetación, a excepción de algunos cactus. Confina una costa constituida de pequeños acantilados, que vuelven el lugar salvaje y un tanto hostil.

Esta misma senda de excursión les permite acceder a dos playas espléndidas de Santa-Ana: Anse Trabaud y la Bahía de los Ingleses. Es necesario para esto proseguir la senda costera más allá de la Sabana de las Petrificaciones, hacia el Norte. Si la muchedumbre de las Salinas os asusta, estas dos últimas playas serán para vosotros solos.

Tened en cuenta que se puede acceder a estas dos playas por uno camino privado, accesible dos kilómetros antes de Santa Ana. La Bahía de los Ingleses está indicada. Aunque tendrás que pagar 2,5 euros por vehículo por el derecho de paso. La última entrada permitida es a las dieciséis horas. Merece la pena alquilar un coche en la Martinica para poder disfrutar de mayor libertad en la isla.

Anuncios