Intercambio de valores. Tanto es así que disciplinas como el yoga y similares se han convertido en una práctica cotidiana entre los europeos. El grado de estrés en la sociedad ha llevado a la necesidad de importar métodos que aligeren nuestro vertiginoso ritmo diario. No es extraño encontrar en algunas casas españolas que cuentan con un jardín zen, esa mini reproducción de un jardín japonés con todos sus elementos y que incorpora una especie de rastrillo cuyos movimientos al pasar por la arena nos relajan. Esta es la filosofía de los jardines zen y la mayoría de personas han odio hablar de ellos. Hoy queremos llevarte a un viaje apasionante por los verdaderos jardines zen de Kioto. ¿Te apuntas?

Kioto permite al turista recorrer una gama extensa de jardines presentes en templos, parques e incluso en casas. Pocas veces en tu vida tendrás la posibilidad de admirar algo tan peculiar como un jardín japonés. En el corazón de esta ciudad los encontrarás de todos los estilos y tamaños.

Uno de los más importantes, visitado durante el año por millones de turistas se encuentra en el templo de Ryoan ji, en el noreste de la ciudad. Se trata del jardín japonés más antiguo del país. Resulta increíble darse cuenta de que nuestros píes pisan un espacio construido nada menos que en 1500. Fascinante ¿verdad?

La austeridad marca la personalidad de este rectángulo de 31 por 15 metros hecho en roca y que fue descubierto en 1930. La austeridad se contrarresta con imaginación. La mayoría de visitantes, sumidos en un clima de originalidad como el que se respira aquí, son capaces de ver en las roscas teñidas de musgos la silueta de dragones milenarios que guardan los secretos de una de las culturas más fascinantes del mundo. El suelo se encuentra entero rastrillado simulando líneas de arroz.
No dejes de visitar los jardines dedicados a la ceremonia del té, todo un ritual introducido en el país desde el siglo XVI y que supone todo un espectáculo para el turista.

Foto: Wikipedia.

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